08 mayo 2010

La mecánica del corazón

Me lo recomendó mi amigo José Antonio y, harta de leer novela histórica, vino a mí como un regalo en el día del libro.

Tenía ganas de leer sin obligaciones así que me adentré en el Edinburgo de 1874 con curiosidad, sin esperar otra cosa que no fuera entretenimiento. Y me atrapó. La noche más fría en muchos años, una mujer va a casa de la doctora Madeleine a parir. Hacía tanto frío que el niño nace con el corazón congelado. La doctora, para ayudarle a funcionar, le cose a las arterias un reloj.

Me gustó la poesía de las imágenes, el ritmo de la historia y agradecí que estuviera bien escrito. O eso me pareció, porque me conmovió.

O a lo mejor me gustó porque me gustan los personajes con luces y sombras, los antihéroes que persiguen sueños imposibles, que se equivocan, que unas veces ganan pero la mayoría, pierden. O porque todavía tengo un corazón adolescente al que le gusta escuchar historias de amor que no acaban en boda. Por todo eso y porque a una le reconforta saber que no es la única que fracasa, que hay muchos que lo hacen peor, aunque sea en la literatura.

http://www.lamecanicadelcorazon.com

6 comentarios:

Jésvel dijo...

Pues me has enganchado. Habrá que leerlo.

Jésvel dijo...

¿Cómo es posible que no esté en la biblioteca de Peñaranda? ??? Tendré que buscarla en Salamanca...

Patricia Picazo dijo...

Jesús, sí que está. Enseguidita lo podrás ver en el catálogo que con el tema de los carnés Sole no da abasto :)

Jésvel dijo...

Bueno, pues ya lo he cogido de Salamanca... De todas formas me alegro de que esté.

Jésvel dijo...

Ya he visto, por TCP, que sigues recomendando el libro. Yo voy leyéndolo, por cierto, deliciosa lectura.

pepe dijo...

Una buena manera de recomendar un libro para quien como yo, no soporta la presión de las recomendaciones.