17 noviembre 2009

Mallorca

Este tiempo de silencio se ha ocupado de viajes y cuentos. Mis pies sobre un avión, me llevaron a Mallorca para recorrerla prácticamente de oeste a este con historias. De Calvià a Porto Cristo, de Manacor a Valldemossa, pasando por Porreres, Santa María, Cala Millor, Son Servera y Consell.

Me encontré con bibliotecarios motivados, que disfrutan de su trabajo y saben del valor de los cuentos. Unos niños y niñas atentos, inquietos, imaginativos. Que se esforzaban por entender las palabras, por ver las imágenes y que disfrutaban con las historias. Que querían otro más y escuchaban atentos lo que nos cuentan las estrellas. De ellos recibí sonrisas y abrazos, besos y bises.

Reservé un tiempo fantástico hasta el jueves, porque a los astros les gusta jugar con mis deseos. Así que tuve lluvia y sol, calor y viento. Me recibieron de la mejor manera que me pueden recibir: con una sonrisa y cerveza en el ojal, la noche de los muertos. Paseé por una ciudad embrujada; encontré escondites y escondrijos; un kebab de madrugada y tequila reposado. Me dejé llevar por la humedad de las callejuelas, el olor de las flores de la rambla y del pescadito. Disfruté de un paseo con helado y de los bares de fritanga. Una tortilla de patatas y champiñones frente al mar.

Y sí, fue maravilloso viajar hasta Mallorca. El jamón peñarandino fue bien recibido y gratificado con una exquisita crema de verduras.

16 noviembre 2009

Va de mambos...

Hace poco, me recordaron que existe un mambo que se llama Patricia, de Pérez Prado (1958). Buscando en Youtube, no sólo he encontrado el tema, sino también una versión de Ray Peterson con letra y todo!

Ahí va el auto-homenaje.



Patricia
Perez Prado

Kiss her and your lips will always want patricia
Stroll her, see patricia move with all her charms
Mambo, cha-cha, or meringue it's patricia
Heaven, that's where you'll be when she's in you're arms

[instrumental interlude]

??? in japan they brag about the geisha
Who cares, long uncle sam has got patricia
Eyes that have a starry sort of gleam for you
She is like a million dollar dream come true
Everybody wishes they'd could steal her heart away, i guess
There's so many trying but she never, never will say yes
Eyes that have a starry sort of gleam for you
She is like a million dollar dream come true

Kiss her and your lips will always want patricia
Stroll her, see patricia move with all her charms
??? in japan they brag about the geisha
Who cares, long uncle sam has got patricia

25 octubre 2009

El viejo calvo volador

Ésta es una historia insólita. Las historias insólitas se dan en lugares insólitos y sus personajes también lo son.

Un hombre caminaba lentamente por un camino de hojas secas bordeado de árboles amarillos. Llevaba un sombrero marrón y un abrigo de paño azul marino. Al final del camino encontró una casa abandonada. Abrió la puerta. Subió las escaleras. A cada peldaño que subía perdía un mechón de pelo. Cuando llegó a la habitación más alta de la casa, miró por la ventana y vio las montañas nevadas y el valle en pleno verdor. Se miró las manos. Ya no eran sus manos fuertes y vigorosas. Ahora veía unas manos arrugadas y huesudas.

Sin pensar, levantó los brazos y empezó a bailar en círculos como si estuviese invocando a los espíritus. Era como si supiera que había llegado el final de su vida. La habitación redonda giraba con él y las paredes tenían pintadas líneas negras que dibujaban paisajes en movimiento. Cuando detuvo su danza, se acercó a la pared a mirar mejor los dibujos. Y vio con sorpresa que aquellas líneas negras eran sus propios pelos. Aquella era una pared peluda pintada con sus propios pelos. Como si cada uno de los paisajes que reflejaba fueran hechos de cada pensamiento, recuerdo o anhelo. A lo mejor aquello tenía que ver con haber caminado por el camino de hojas secas, con haber abierto la puerta y subido las escaleras. Y a lo mejor era por eso que sus manos se habían llenado de arrugas y huesos.

Sin pelo, sin recuerdos y sin juventud, nada tenía sentido. Con la desesperación que provoca el desconsuelo, subió a la alfombra que estaba tirada en el suelo y se echó a volar por la ventana. Nunca más volvió a bajar a la Tierra.

Por aquel insólito lugar le llaman el viejo calvo volador. A veces, la gente que mira al cielo confunde aquella calva brillante con una estrella fugaz y él, que lo sabe, concede todos los deseos.

23 octubre 2009

Marcos Ana

Hoy a empezado la semana "Días de poesía" en la Biblioteca Municipal de Peñaranda de Bracamonte. El encargado de inaugurarla ha sido el poeta, Marcos Ana, que ha presentado su libro "Decidme cómo es un árbol". Ed. Umbriel, 2007.

Escucho a Marcos Ana, un hombre que hizo de la cárcel la Universidad; optimista, porque dice que eso le hace bien. Sus palabras me llegan con la fuerza y el entusiasmo de un chaval de 20 años. Tiene 90, de los cuales 23 los pasó en la cárcel. Cuenta que su secreto es mantener la mente llena de proyectos, eso le mantiene joven, a él y a su mente. Y Marcos Ana tiene muchos. Me da la impresión que le queda mucho por decir y por hacer.

Un hombre que cree en el poder de la palabra. Que igual que las palabras le llenaron de fuerza y esperanza para vivir durante 23 años, esas palabras pueden seguir alentando a muchos. Que no cuenta la vida por los años que uno tiene sino por la intensidad con que se ha vivido.

Cuenta que su libro está dedicado sobre todo a los jóvenes, para que conozcan ese trozo de la Historia de España contado en primera persona "para llenar de luz y solidaridad el pensamiento de los jóvenes". Para él, es imprescindible saber qué piensas los jóvenes para descifrar las claves de nuestro futuro. Y para ello hay que cambiar el lenguaje. Hay que crear un lenguaje para llegar a la juventud, para poder comunicarnos con ellos.

Un libro escrito con la sencillez que da la sabiduría, con la intención de que llegue a todo el mundo. Que todo el mundo lo entienda. Por eso ha elegido las palabras más usadas y más sencillas alejándose de aquellas que le dan culto a la literatura.

Hoy, las palabras "solidaridad" y "paz" escuchadas por Marcos Ana me han sobrecogido. Al nombrarlas, uno puede percibir el amor y la fe que siente hacia ellas. Que ha hecho de ellas su vida y sigue luchando porque existan en el mundo. Habla de esa solidaridad en minúsculas que te acerca al vecino o al compañero de pupitre. De una paz que empieza por uno mismo, cuando deja atrás los rencores y el dolor. Que no se puede pasar página sin haber leído su contenido, sin conocer lo que está escrito en ella. Porque si se arranca la hoja del libro como si nunca nada hubiera pasado, las heridas no cicatrizan, no se curan de verdad. Y así no se puede dar la paz.

Un hombre lleno de vida, que ha curado sus heridas y habla con serenidad de su pasado. Ha terminado con una frase que también leo en su blog: "Vivir para los demás es la mejor manera de vivir para uno mismo"

Saber que existen personas como él, me reconcilia con el mundo.

10 octubre 2009

Las caras de la luna

En la cara visible de la luna hay mares.
En la cara invisible, cráteres.

En la cara visible de la luna hay bahías.
En la invisible, cráteres.

En la cara visible de la luna hay lagos.
En la invisible, cráteres.

En la cara visible de la luna hay marismas.
En la invisible, cráteres.

En la cara visible de la luna hay océanos.
En la invisible, cráteres.

En la cara visible de la luna hay cráteres.
En la invisible,
también.

27 septiembre 2009

Conversaciones nocturnas

Este fin de semana, he estado en el Valle de Ambroz en Extremadura con unos amigos de Madrid y dos amigas de Ávila. Durante la cena del sábado, regada con Lambrusco de la tia Emilia, llegamos a las siguientes reflexiones acerca de la vida solitaria de algunas de las que estábamos allí:

Nivel 1.- Cuando uno vive solo y, una vez superada la etapa de "no me soporto", empieza a sorprenderse ensimismado en reuniones sociales o andando por la calle.

Nivel 2.- Conforme el tiempo de soledad se va dilatando y uno va encontrándose mejor con uno mismo, no sólo se emparra andando por la calle, sino que empieza a mantener conversaciones internas con cada una de sus diferentes personalidades.

NIvel 3.- Si se consigue seguir solo más tiempo, las conversaciones internas pueden llegar a exteriorizarse de tal forma que puede que más de uno te sorprenda por la calle gesticulando y hablando solo. (Doy fe de esto. Hay uno en el pueblo que una vez me dijo "buenos días a las dos". Yo estaba hablando sola. Desde entonces nos saluda siempre, a mí y a mi interlocutora.)

Nivel 4.- Pasados unos cuantos años más de soledad, uno empieza a hablar con los objetos y seres que le rodean, véase: flores, gatos, perros, vasos, jarrones, árboles, etc.

Nivelazo.- Al final concluimos que uno se ilumina cuando consigue llegar a oír lo que las cosas le contestan.

Confieso que yo todavía no he llegado a tal estado, pero día a día trabajo duro para conseguirlo.

26 septiembre 2009

Va de boleros...

Dicen que la distancia es el olvido...
pero yo no concibo esa razón...