11 septiembre 2010

Persianas

Un domingo por la mañana se levantó temprano. Se dirigió al cuarto de baño arrastrando los pies. Se miró en el espejo. Las profundas ojeras moradas y una ligera arruga de hastío en el alma, le dieron la clave para decidir bajar la persiana del amor. Pondría un cartel: "Cerrado por descanso del personal".

12 comentarios:

Jésvel dijo...

Caray, Patricia, ¡qué duro! Eso de la arruga de hastío en el alma...

noelia dijo...

Yo lo he leído esperanzador... ¡por fin se le irán las arrugas y las ojeras! Aaays, que viva el poder subir y bajar persianas!! ;-)
Me encanta el nuevo formato y colorido...

Patricia Picazo dijo...

Gracias, Noelia.
Jesús, todo según el cristal con que se mire, ¿verdad?
Besos!

Anónimo dijo...

Aunque creas que has "cerrado" la persiana, resulta que es el mejor momento para que algo surja : estás preparada NEO. ¡ arriba los corazones ! CQ

Fran Loud dijo...

Un consejo: instálate un control remoto en las persianas. De lo contrario, igual cuando te decidas a abrirlas de nuevo te ven enseguida desde fuera y...¡zas!. Para la próxima, con calma :)

Anónimo dijo...

Buenas tardes Patricia, soy Javier,
no tengo el gusto de conocerte pero me gustaría que nos pusieramos en contacto lo antes posible para poder comentarte una propuesta para un evento que voy a organizar.
Disculpa que te escriba por aquí, pero no he sido capaz de encontrar tu email.
Te agradeceria que te pusieras en contacto conmigo al email: jsanchidrian@grupo-mas.es y te paso un telefono donde comunicarnos.
No te importe la hora o el día.
Muchas gracias
Un saludo
JSM

Chelo Diaz dijo...

patricia, siempre tan maravillosa, sencillamente me encanta la manera en que cuentas las cosas, incluso esas que uno no sabe a veces ni por donde empezar a contar.
un abrazo enorme.

Patricia Picazo dijo...

Gracias, Chelo ;)

pepe dijo...

Podría ser hoy, que es domingo. Yo la dejo entreabierta por si acaso.
Una bonita metáfora para una decisión dificilísima.
Salud!

Patricia Picazo dijo...

pepe, el brazo hace menos esfuerzo al bajar las persianas que al subirlas. Y no te digo nada de las persianas enormes que hasta hacen falta dos. Si bien, es una opción dejarla entreabierta pero hay que mirar bien cuánto hueco dejar, porque a lo mejor es demasiado pequeño para ver o para que ser visto o demasiado grande, y para eso no hace falta bajarla.

Natalia Arroyo dijo...

Valiente decisión, bonitas palabras ;-)

“No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo”. dijo...

Si, a veces vienen esos días...