17 marzo 2009

Celebraciones

Tal día como hoy, San Patricio, se celebra el XX aniversario de la biblioteca de Peñaranda de Bracamonte. Un 17 de marzo de 1989 se inauguró el edificio en la Plaza de España. Un grupo de unas ocho personas brindaban por primera vez por la biblioteca.

Hoy, veinte años más tarde somos más de veinte personas trabajando en este centro. Y muchos usuarios se acercarán esta tarde a brindar por su biblioteca. Una biblioteca que es el centro cultural de esta ciudad en la que han compartido charlas, lecturas, encuentros, teatro, cuentos...

No nos olvidaremos de llevar la sonrisa puesta y algo verde haciendo honor al patrón irlandés cuya fiesta se celebra en ciudades como Dublín y Nueva York con desfiles de más de dos millones de personas. El color verde se le asocia por utilizar un trébol para explicar la Santísima Trinidad (tres hojas en un mismo tallo). Lo de la cerveza no me queda tan claro. Quizás era aficionado al zumo de malta o al de cebada... Pero lo cierto es que este día, además de llevar algo verde, de brindar con cava y tomar canapés en la biblioteca, no van a faltar las cervecitas posteriores para terminar las celebraciones como la ocasión merece.

13 marzo 2009

El pensador del aura

Nacer sin pasado, sin nada previo a que referirse, y poder entonces verlo todo, sentirlo, como deben sentir la aurora las hojas que reciben el rocío; abrir los ojos a la luz sonriendo; bendecir la mañana, el alma, la vida recibida, la vida ¡qué hermosura! No siendo nada o apenas nada por qué no sonreír al universo, al día que avanza, aceptar el tiempo como un regalo espléndido, un regalo de un Dios que nos sabe, que nuestro secreto, nuestra inanidad y no le importa, que no nos guarda rencor por no ser...

...Y como estoy libre de ese ser, que creía tener, viviré simplemente, soltaré esa imagen que tenía de mí misma, puesto que a nada corresponde y todas, cualquier obligación, de las que vienen de ser yo, o del querer serlo.
Zambrano, M.: "Adsum", En Delirio y Destino, Madrid,
Ed. Mondadori, 1989, pp. 21-22

12 febrero 2009

Huellas



Pasar por la vida sin dejar huella, borrar las huellas del crimen, ocultarlas, imprimirlas, resaltarlas, seguirlas...
Me gusta caminar detrás de las huellas de otros y también crear mis propias huellas, sin zapatos.



Hay huellas efímeras que se borran por el viento o la lluvia.
Y hay otras huellas imborrables, profundas y duraderas que hacen surco y ya no se van.



Otras se forman sin intención. "Bueno, yo pasaba por aquí..." y tampoco las borra el tiempo.



Ella existió un mes y, como un pájaro, dibujó su huella imborrable en los recuerdos de quienes la vieron y de quienes oyeron hablar de ella. Sin palabras. Su existencia fue la que se dejó caer en el asfalto, aún húmedo, y dejó su impronta para siempre.