02 julio 2009

Mi limón, mi limonero...

Cuando era pequeña, mi árbol preferido era un limonero que había en la huerta de detrás de mi casa. En la adolescencia, nos acercábamos a la casa de aperos junto al árbol a quitarle los Celtas sin boquilla al hortelano. Por suerte nunca supo quiénes lo dejaban sin tabaco...

Mi madre me daba limón con bicarbonato cuando me dolía la tripa por empacharme a chocolate. A mí me gustaba cortar una raja de limón y ponérmela en la boca como una sonrisa amarilla y comérmela. Primero succionando el zumo y después mordiendo el gajo.

En Murcia se le echa limón a los fideos. En Valencia se le echa limón a la paella, al pescado, incluso el café del tiempo lleva hielo y limón. Yo aliño la ensalada con limón porque no me gusta el vinagre de vino.

Las uñas negras de la vendimia las limpiaba con limón. Años después descubrí que se uno se lava las manos con limón cuando come marisco, yo tenía veinte años.

Me gusta la canción del medio limón de Juan Antonio canta o la de "mi limón, mi limonero, entero me gusta más..."

A veces me siento limón: ácida y amarilla, pero que da gusto a las cosas. Y así, cuando la vida me da limones yo me hago una limonada, fresca con hielo.

2 comentarios:

noelia dijo...

También recordemos a Limoncito, que siempre a la sombra de Naranjito, el pobre pintaba bien poquito...(parezco Flanders).
Besos muchos, PATRICIA!
Tengo ganas de verte por la capital del Turia, con tiempo...
Estás que te sales!!!

iza dijo...

ni un gaditano sano;)