20 noviembre 2016

Agenda Noviembre 2016

21 Noviembre

17 h. Biblioteca Arroyo de San Serván (Badajoz)

Inauguración y visita guiada de la exposición "Libros Troquelados" del Plan de Fomento de Lectura "Un libro es un amigo" de Diputación de Badajoz y Fundación Germán Sanchez Ruipérez.

22 Noviembre

11.30 h. Biblioteca Solana de los Barros (Badajoz)

Inauguración y visita guiada de la exposición "Bajo un manto de estrellas" del Plan de Fomento de Lectura "Un libro es un amigo" de Diputación de Badajoz y Fundación Germán Sanchez Ruipérez.

23 Noviembre

18.30 h. Biblioteca de Zafra (Badajoz)

Sesión de cuentos para público familiar "Un bosque de cuentos" dentro de la Semana de la Literatura en Homenaje a Dulce Chacón.

26 Noviembre

De 11 a 14 h. Centro Psicoterapira y Salud Chelo Díaz (Ávila)

El Taller del Cuento para adultos. Una aproximación al arte de contar historias desde el yoga, el juego y la creatividad.
Plazas limitadas.
Reservas por whatsapp: 636009904
Aportación 20 €



19 noviembre 2016

El Taller del Cuento

Respirar es un acto inconsciente que nos acompaña durante toda la vida. Nacemos con una inspiración y morimos con un espiración. La vida es lo que sucede en el medio. En yoga el acto de respirar se hace consciente y real. Lo que diferencia al yoga frente a cualquier otra actividad física es la respiración. Respirar es vivir decía Van Lysebeth. 

Conectar con la respiración es conectar con la propia vida. El yoga nos permite observar si la respiración se colapsa, si fluye con normalidad, si está acelerada, con qué zona del cuerpo estamos respirando... La respiración nos lleva al presente.




Conocer y practicar pranayama (control de la respiración) nos puede ayuda a estar más tranquilos y relajados a la hora de contar, permitir colocar el cuerpo para que la voz salga con fluidez y con el tono e intensidad adecuados. A través de la respiración podemos conectar con las distintas emociones que intervienen en una historia. O la propia historia puede modificar también nuestra forma de respirar. Compartimos nuestra respiración con el público en la sesión de cuentos. Va a ser la que marque el pulso de la sesión, el ritmo de cada historia.

En El Taller del Cuento comenzaremos a conectar con la respiración desde el yoga para llevarla al acto de contar o hablar en público. 

Día: Sábado 26 de noviembre 2016
Duración; 3 horas. De 11 a 14 h.
Lugar: Centro Psicoterapia y Salud Chelo Díaz (Plaza Nalvillos, 1. Ávila)
Aportación: 20€
Reservas: 636009904 (por whatsapp)

Necesario traer ropa cómoda y ganas de pasarlo bien

15 julio 2015

El habla del silencio

Hay narradores que afirman que para contar cuentos primero es necesario practicar bien la escucha. Yo soy de la misma opinión. Además de escuchar muchos cuentos y a muchas narradoras y narradores, también se necesita practicar la escucha más allá de las palabras del que cuenta. Una escucha atenta y activa que permite percibir detalles y matices apenas imperceptibles. De ahí que este tipo de escucha vaya más allá de lo formal, de la dicción, del uso de las palabras, de la técnica. Es una escucha que conecta con la emoción, con la imaginación (creación de imágenes de lo que se escucha) y es la que genera el vínculo afectivo entre el que cuenta y el que escucha. 

Contando en el Maratón de Cuentos de Guadalajara. Foto de Dani Borrón
El que cuenta, por su parte, como si de una especie de murciélago se tratara que lanza de sus oídos ondas invisibles, ha de percibir cómo se está escuchando. Si es una escucha superficial o profunda, si se está conectando o no con el público, más allá de la historia. Hablamos de percepción, de sensibilidad, de apertura, de disponibilidad.

Aquí se produce el juego entre la palabra y el silencio. Escuchar el silencio mientras se habla, estar atento a percibir el ambiente que se ha creado o se está creando, jugar con las pausas.

Clase de Hatha Yoga con adultos. Centro de Psicoterapia y Salud Chelo Díaz.
Foto de Chelo Díaz
Desde hace poco tiempo, vengo observando la relación existente entre el contar historias y el yoga. Desde mi experiencia como narradora y, recientemente, como aspirante a profesora de yoga. Existe una gran diferencia entre recibir e impartir una clase de yoga, así como en el escuchar y en el contar una historia. Al recibir la clase yoga, uno conecta con su silencio interno, está pendiente de sí mismo, de la práctica, de la asana, "escuchando-se", sin atender a lo que sucede en el afuera (o así es como realizo yo mi práctica). En silencio me gusta practicar las asanas. En silencio y con los ojos cerrados. Sin embargo, impartir una clase de yoga te pone en alerta y a la vez uno ha de inducir a la relajación al otro, decir las palabras justas, alargar y propiciar el silencio para que el practicante conecte con su silencio. Es una sensación muy parecida a cuando se cuenta. En yoga, cuando se imparte una clase, observo que uno ha de estar conectado con su interior y de ahí estar también pendiente del otro, de qué le sucede al otro, de escuchar y observar. Con la mente aquietada, tranquila y a la vez disponible, calculando los tiempos de mantenimiento de las posturas y el ritmo de la clase. Cosa que no es fácil os lo aseguro y a veces la mente está a otra... que somos personas y no iluminados, no lo olvidemos.

Taller de Yoga, Cuentos y Creatividad en el Centro de Psicoterapia y Salud Chelo Díaz
Foto de Chelo Díaz
A lo mejor resulta de Perogrullo afirmar que silencio y palabra se dan en las dos disciplinas. Si bien es cierto que de forma diferente, ya que el objetivo de cada una es distinto (o a lo mejor, no tanto).

En yoga se utilizan los cuentos como enseñanzas o metáforas de vida sin un objetivo artístico, pero ¡qué gusto si te cuentan bien la historia! Para contar historias, el yoga puede funcionar como entrenamiento de cuerpo y mente (hay quien se apunta a teatro, clases de danza o canto): para trabajar la disponibilidad, la apertura y la escucha que hemos hablado y el vínculo afectivo con uno mismo (difícil vincularse con el otro sin un buen vínculo propio), y también para dejar de hacerse pajas mentales, alimentarse bien, tener un cuerpo sano y vigoroso, disfrutar de la vida y confiar en que algún bolo saldrá a pesar de cómo están las cosas... Muchos pensaréis que no es necesario el yoga para seguir esta filosofía de vida y es cierto. Pero también es cierto que a mí el yoga me ayuda a recordarla y ponerla en práctica. Ya que se trata de una filosofía práctica.

Contando en el Palacio Los Serrano (Ávila) Cicatrices. Foto de Arturo Prieto
Si el contar historias es un arte, el yoga también se puede practicar con intención artística, configurando cada asana como una escultura, con consciencia y cuidado con el cuerpo, escuchando su interior. No olvidemos que en el cuerpo se quedan las emociones y éstas nos dan muchas claves para construir historias. Uno de los objetivos de contar es emocionar, y para emocionar hemos de emocionarnos primero nosotros como narradores. Conocerlas bien, saber dónde residen las diferentes emociones en nuestro cuerpo y cómo se manifiestan en cada historia.

Taller de Yoga, Cuentos y Creatividad en el Centro de Psicoterapia y Salud Chelo Díaz
Foto de Chelo Díaz
Así como un narrador hace arte con la palabra, un profesor de yoga, lo puede hacer con el cuerpo. Pero, como estamos hablando de yoga, dejaremos pasar de largo las sensaciones de éxito o fracaso en la realización de las posturas. O como se dice en yoga: desapegarse de los frutos de la acción. Práctica que resulta muy saludable realizarla más a menudo en el contar historias.