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10 septiembre 2014

Libros y escaleras

Desde hace mucho me gustan las escaleras. De pequeña las bajaba de dos en dos, de tres en tres, de cuatro en cuatro. Contaba escalones allá donde iba. Con el tiempo fui usuaria de escaleras, buenos lugares para sentarse y charlar, comer pipas, fumar. Sobre todo los escalones de la entrada a los portales. Cuando hacía calor, nos metíamos en el patio de las fincas y seguíamos charlando de nuestras cosas del cole, de los padres y hermanos pesados.

Pero las escaleras que más me gustaban eran las de caracol. Soñaba con tener una casa de dos pisos con escalera de caracol. Toda una aventura subirlas y bajarlas. Ya solo por eso merecían la pena las escaleras de caracol. Por eso y porque hasta el nombre me gustaba.

Mirador de Eiffel en La Ciudad Ducal de Las Navas del Marqués (Ávila)
Durante mucho tiempo, "Historia de una escalera" de Buero Vallejo, fue uno de mis diez libros preferidos y creo que en la actualidad lo sigue siendo.

Casualmente, cuando empecé a contar, uno de mis primeros cuentos fue "Instrucciones para subir una escalera hacia atrás" de Julio Cortázar. Esa historia me sigue fascinando y, a pesar de haber abandonado prácticamente el cuento literario de mi repertorio, cada tanto la sigo contando. 

Por aquel entonces participé en algunas intervenciones de calle con gente de teatro y casualmente yo utilizaba una escalera. No en vano empezaron a llamarme "Patricia escaleras". Ahí fue cuando fui consciente de la importancia que habían tenido las escaleras y escalones en mi infancia y adolescencia. Y sobre todo ahora, que vivo en un cuarto piso sin ascensor.


A parte de eso, también me gustaban los libros. Para ordenarlos, clasificarlos y también para leerlos, pero menos. Lo importante era organizarlos y explicar de qué iban a mi hermana pequeña para que le entraran ganas de leerlos. Así empecé a jugar a ser bibliotecaria y, sin saberlo, empecé a practicar en casa el fomento de la lectura. Fracasé estrepitosamente porque a mi hermana pequeña no le gusta leer pero sí escuchar. Así que a ella le contaba las historias que contenían los libros y otras que me inventaba para hacerla reír. Con mi prima y mis amigas sí que funcionaba lo de recomendar libros así que sigo haciendo ambas cosas: recomendar y contar. Lo de ordenarlos ya lo practico menos, pero en casa los tengo clasificados: novela, teatro, poesía, álbumes, libros de trabajo (fomento de la lectura, teatro, creación de historias, recopilaciones de cuentos, filosofía...)

Hace unos días que vi estas fotos en Pinterest. Y solo hace unos días entendí que tanto los libros como las escaleras, que en principio, pertenecen a dos universos totalmente distintos, que no tienen nada que ver unos con otras, cobran significado juntos en una biblioteca. Uno de los lugares que adoro y donde tengo la suerte de trabajar en un despacho abuhardillado al que se acede subiendo a pie veinte escalones.

Escalera de caracol de la vieja biblioteca de la Casa de Holanda 

Escalera de caracol de una biblioteca en Francia

25 noviembre 2013

Barba Azul

Para un día como hoy, en el que recordamos el asesinato en República Dominicana de las hermanas Mirabal en 1960 por estar en contra de la dictadura de Trujillo, os recomiendo un cuento popular, de esos que casi ya no leemos porque están pasados de moda o porque los valores del XVIII no son los mismos que los del XXI. Bien, dejando a parte lo políticamente correcto, os invito a que os adentréis de nuevo en Barba Azul. En su poder de seducción, en ese ofrecer todo lo que tiene excepto la entrada de la habitación prohibida.

Si la mujer obedeciera no habría historia. Es la cursiosidad la que le lleva a abrir la puerta. Y es la desobediencia la que se castiga. ¿Acaso no es lo que ocurre con el maltrato? Las mujeres desobedientes, las curiosas, las que quieren saber más allá de lo que ven sus ojos. Esas, son asesinadas por Barba Azul. Pero también pueden escapar de él. Si no hay víctima, no hay verdugo.
 
 Os recomiendo la edición de Fondo de Cultura Económica. Rescata la versión de Perrault y está ilustrada por Christoph Wischniowski.



13 diciembre 2011

Dickens, el muérdago y los besos

Al muérdago están asociadas multitud de historias y leyendas ya que se considera una planta mágica desde la Antigüedad. Los sacerdotes celtas lo utilizaban para diferentes ocasiones: para protegerse de los rayos, de la maldad, de las enfermedades, para curar heridas o para ayudar a las mujeres en la concepción. Para ellos era un símbolo de paz y un potente amuleto protector. Con él diseñaban guirnaldas que adornaban las puertas de las casas para proteger de espíritus maléficos. Desde entonces se le considera una defensa contra brujas y demonios, y se extendió la costumbre de colocar unas ramitas en las entradas de las casas.

Para quienes gustan de rituales, hoy 13 de diciembre, día de Santa Lucía, se quema el muérdago de la buena suerte que ha estado un año detrás de la puerta de cada y con ello se eliminan los males que ha acumulado durante el año. El muérdago de la buena suerte se reemplaza por uno nuevo que este día se regala a aquellos que deseemos buena suerte durante el año. La razón de que este ritual se realice en esta época y no en otra es porque se recolecta en estas fechas.

Pero, ¿qué tiene que ver el muérdago de la buena suerte con los besos?
Parece ser que surge del hecho de que es la puerta de entrada a la casa el lugar donde se intercambian los besos con las visitas. De todas formas, fuera éste u otro el origen, quienes transmitieron estas tradiciones fueron los anglosajones, entre los que se estableció la costumbre colgarla del techo y que presidiera las fiestas de Navidad y Año nuevo.

Se popularizó la costumbre de que traía buena suerte si el chico que sorprendía a una chica bajo el muérdago podía besarla (excusa perfecta para aprovechar). Si el beso se producía en Nochebuena, la mujer besada encontraba el amor buscado o conservaba el que ya tenía. Si era una pareja la que se besaba, entonces ese año tendrían un hijo. Esta tradición fue recogida por Charles Dickens en su novela Los papeles póstumos del Club Pickwick

Aunque hay quienes buscan sus propias formas de cumplir con  la tradición...

30 noviembre 2011

Pasiones

Esta mañana me he desayunado con esta foto en el correo. 


Se trata de la cubierta de un libro para adultos: La bibliotecaria ninfómana. El autor es Les Tucker y se publicó en 1970. Lo podeís encontrar catalogado en LibrayThing.

Debajo del título reza lo siguiente: "La señorita mojigata se desprendió de algo más que de su máscara de respetabilidad detrás de los estantes... con todo hombre que preguntaba".

Gracias, Olga por desvelarme estas joyitas que alimentan mi alma y este blog. (Lástima que no esté traducido...)

02 noviembre 2011

Nuevos proyectos

De acuerdo con la mitología celta, el 1 de noviembre coincidía con el año nuevo. Era el tiempo de acudir a los adivinos para saber cómo iria el año entrante .

La noche del 31 de octubre se encendían hogueras cerca de las casas para ahuyentar los malos espíritus y a las brujas que durante la noche deambulaban por los campos. Durante la noche de Shamain (31 de octubre) se decía que los difuntos abandonaban los bosques para refugiarse del frío en las casas. A los primeros a los que iban a visitar eran a los familiares. Era el comienzo del invierno, el día en el que el camino del sol en el cielo empieza a acortarse. Por eso también se pensaba que las hogueras representaban el calor del sol en la tierra y era una forma de pedir que hubiera sol en el invierno.

Y como en todos los comienzos, de año, de curso o de ciclo lunar, una se plantea proyectos profesionales y vitales.

Entre los proyectos profesionales en los que estoy trabajando se encuentra el Proyecto Grimm, para conmemorar el bicentenario de la publicación de la recopilación de los dos Hermanos. Este proyecto nace del Encuentro Europeo de Narradores Orales celebrado en junio de 2011 en Toledo. 

Os dejo el enlace con todos los cuentos de Grimm en diferentes idiomas por si queréis releerlos o hincarles el diente por primera vez. A mí me encantan. Sobre todo los que son menos conocidos. En castellano tenéis todos los cuentos publicados en Anaya cuyas versiones son muy fieles al original.

Entre los proyectos vitales está la visita al nuevo Ikea de Valladolid. Tengo la furgoneta, las acompañantes y el catálogo marcado. Sólo falta cobrar las actuaciones atrasadas... (que espero no se convierta en esperar un milagro).

10 abril 2011

Automedicación

Siempre que puedo, evito ir al médico. Tampoco me gusta tomar ninguna droga legal o ilegal, medicamento ni nada que no sea natural o que puedan tomar los niños. Puede parecer una manía, pero es como si se me ensuciara el cuerpo por dentro. Por todo el mundo es sabido que una gripe tiene tres días de subida y tres días de bajada. Por más paracetamol que uno tome, eso es impepinable. Tampoco me automedico. Si me encuentro muy mal, como último recurso, voy al médico a que me mande cosas. Después de leer detenidamente el prospecto, me lo tomo. Pero sé de otros métodos de automedicarse: por ejemplo, haciendo uso de las redes sociales o buscando en foros especializados.

Ando a vueltas con un libro que trata de la relación entre la medicina y la religión. Cómo durante muchos siglos los avances médicos estuvieron supeditados a creencias religiosas de judíos, musulmanes y cristianos. Hasta el siglo XVII no se realizaron autopsias por respeto a los muertos. También explica la primera forma de automedicarse de la historia.
"Cuenta Herodoto que tanto los caldeos, como los egipcios y los habitantes de Hispania y Lusitania, empleaban un método curativo que consistía en sacar los enfermos a la calle, de manera que las gentes que pasaban ante ellos se detuvieran, movidas por la compasión, a interesarse por su dolencia y que casi siempre se daba el caso de que un transeúnte reconociera los síntomas por haberlos sufrido en sus propias carnes, por lo cual, inmediatamente aportaba ideas terapéuticas, narrando cómo había él conseguido curarse de aquel mismo mal. Fue el primer método de la automedicación de la historia de la Medicina y el inicio de una costumbre que perdura hasta nuestros días".
Se supone que se le hacía caso al consejero y que el enfermo siguiendo las indicaciones, se curaba de su mal. Eso suponiendo que nadie hiciera trampa y en lugar de contar la verdad, el consejero se entretuviera contando viejas historias o inventando posibles remedios. E incluso podría ocurrir que el propio enfermo exagerara su mal para dar pena y relatara dolencias inexistentes buscando consuelo. Claro que eso ya no formaría parte de un proceso médico y la curación, en el caso de haberla, sería totalmente casual y espontánea.

A veces, también utilizo esta vía pero reconozco que por cuestiones profesionales porque cuando cuento mis males, lejos de ayudar a mi curación con posibles medicinas o hierbas, la gente me acaba contando las enfermedades suyas y las de su familia. No se corta en dar detalles escabrosos mirándome con cara de "así que no te quejes que no es para tanto". Y yo, me consuelo porque pienso "pues es verdad". Me voy a mi casa tan campante con un montón de material de trabajo y, después de mirar por internet esas enfermedades, marco el número del centro de salud.

27 agosto 2010

24 junio 2010

Un mes después

Sin darme cuenta, hemos cambiado de estación, he quemado los deseos en la hoguera de San Juan, he estado en León, en Valencia, en Salamanca, en Albacete, en Guadalajara, en Sigüenza, en Bruselas, en Mallorca e Ibiza. En sólo un mes, con sus 30 días, he abrazado a viejos amigos y he despedido a unos cuantos. He conocido gente nueva que me ha gustado mucho y otra que no tanto. Se han abierto proyectos y cerrado otros, hemos pasado de los 8º a los 30º en tres días...

Me gusta pensar que en todos esos viajes he estado acompañada de amigos. Pero de los de verdad, con los que se puede sacar las miserias sin temor a que te dañen. Una se siente afortunada de tener ese tesoro, que dice el hablar popular, que se tiene cuando se tiene un amigo.

¡Y cómo van a faltar los cuentos! Esos cuentos que abren el alma de quien los escucha pero sobre todo de quien los cuenta. Que me hacen sentir más viva, más humana, más cerca de los que tengo delante sin importar edades, sexo o capacidad mental o física. He tenido frente a mí a los niños y mayores de Villamayor (Salamanca), a los de la librería Literanta en Mallorca, a los trasnochadores de la Maratón de Cuentos de Guadalajara, al sonriente público abulense...

Un mes en el que los ciclos de la vida (nacimiento y muerte) me han seguido los pasos o yo he corrido tras ellos. En el que el miedo no me ha impedido decir aquello que sentía o que pensaba (o tal vez sí).

Entre aviones y trenes he leído algún que otro libro de cuentos como el que me recomendó Alberto Sebastián, que es una verdadera joyita "Cuentos de los siete vientos"; una novela histórica que llevo a medias, "La venganza de Sor Juana", que me trajo mi amigo Jose desde México, y que trata sobre las triquiñuelas que tenía que hacer Sor Juana Inés de la Cruz para poder dedicarse a escribir poemas y leer libros prohibidos en una época en que la literatura y la filosofía estaban vetadas a las mujeres.

Pensaréis que me he pasado los días trabajando, pero no ha faltado tiempo para vivir la frivolidad de la noche ibicenca rodeada de glamour, empezar a ver la primera temporada de Sexo en Nueva York y de celebrar el cuadragésimo cumpleaños de mi amigo Charles en Maraña con música Asturiana de fondo, todo regado por buenas cervezas. También he degustado los quesos con cervezas belgas así como el chocolate uhmmmm... Me he comprado tres pares de sandalias en una tarde y un vestido ibicenco de los más chic. Para finalizar, en el maletero de mi coche llevo un aparato para hacer step porque nunca se sabe cuándo una lo puede utilizar y que me recuerda que, en el fondo, me gusta ser banal.

08 mayo 2010

La mecánica del corazón

Me lo recomendó mi amigo José Antonio y, harta de leer novela histórica, vino a mí como un regalo en el día del libro.

Tenía ganas de leer sin obligaciones así que me adentré en el Edinburgo de 1874 con curiosidad, sin esperar otra cosa que no fuera entretenimiento. Y me atrapó. La noche más fría en muchos años, una mujer va a casa de la doctora Madeleine a parir. Hacía tanto frío que el niño nace con el corazón congelado. La doctora, para ayudarle a funcionar, le cose a las arterias un reloj.

Me gustó la poesía de las imágenes, el ritmo de la historia y agradecí que estuviera bien escrito. O eso me pareció, porque me conmovió.

O a lo mejor me gustó porque me gustan los personajes con luces y sombras, los antihéroes que persiguen sueños imposibles, que se equivocan, que unas veces ganan pero la mayoría, pierden. O porque todavía tengo un corazón adolescente al que le gusta escuchar historias de amor que no acaban en boda. Por todo eso y porque a una le reconforta saber que no es la única que fracasa, que hay muchos que lo hacen peor, aunque sea en la literatura.

http://www.lamecanicadelcorazon.com

17 enero 2010

Dolor y placer

Una noche, haciendo zapping, me detuve en un programa que hablaba sobre el sadomasoquismo, esa forma de encontrar placer a través del dolor. Y miré por Internet. Encontré un artículo en el que se decía que el placer y el dolor se forman en la misma región del cerebro, lo que les convierte en "extremos de una misma línea contínua", según un estudio realizado por el doctor David Borsook, del departamento de investigación sobre el dolor del Hospital General de Massachusetts.

Por deformación profesional, me acordé del cuento de Riki Blanco, se titula Ainoa, la funámbula y forma parte de uno de los catorce "Cuentos pulga" publicados por la editorial Thule.

La historia habla de Ainoa, la funambulista. Una mujer que sólo lloraba por un ojo y reía de medio lado, no le gustaban los extremos, por eso se hizo equilibrista, para ir por el camino de en medio. Pero un día, en la cuerda floja, una araña empezó a pasear por sus manos y a subirse por el brazo hasta llegar al cuello, lo que le produjo un estallido de risas. Después, sin poder controlarlo, empezó a llorar mucho cuando vio que la araña caía de sus manos y la imaginó despachurrada en el suelo por su culpa. Pero la araña apareció en el pulgar de la otra mano porque había hecho un hilito y se puso a bailar claqué. Ainoa, al verla, empezó a reír y no por las cosquillas y después lloró, y no por el dolor. A partir de ese día en lugar de la cuerda floja, mandó instalar una tela de araña gigante para caminar sobre ella, porque decía no sé qué de que los extremos se juntan o algo así.

23 octubre 2009

Marcos Ana

Hoy a empezado la semana "Días de poesía" en la Biblioteca Municipal de Peñaranda de Bracamonte. El encargado de inaugurarla ha sido el poeta, Marcos Ana, que ha presentado su libro "Decidme cómo es un árbol". Ed. Umbriel, 2007.

Escucho a Marcos Ana, un hombre que hizo de la cárcel la Universidad; optimista, porque dice que eso le hace bien. Sus palabras me llegan con la fuerza y el entusiasmo de un chaval de 20 años. Tiene 90, de los cuales 23 los pasó en la cárcel. Cuenta que su secreto es mantener la mente llena de proyectos, eso le mantiene joven, a él y a su mente. Y Marcos Ana tiene muchos. Me da la impresión que le queda mucho por decir y por hacer.

Un hombre que cree en el poder de la palabra. Que igual que las palabras le llenaron de fuerza y esperanza para vivir durante 23 años, esas palabras pueden seguir alentando a muchos. Que no cuenta la vida por los años que uno tiene sino por la intensidad con que se ha vivido.

Cuenta que su libro está dedicado sobre todo a los jóvenes, para que conozcan ese trozo de la Historia de España contado en primera persona "para llenar de luz y solidaridad el pensamiento de los jóvenes". Para él, es imprescindible saber qué piensas los jóvenes para descifrar las claves de nuestro futuro. Y para ello hay que cambiar el lenguaje. Hay que crear un lenguaje para llegar a la juventud, para poder comunicarnos con ellos.

Un libro escrito con la sencillez que da la sabiduría, con la intención de que llegue a todo el mundo. Que todo el mundo lo entienda. Por eso ha elegido las palabras más usadas y más sencillas alejándose de aquellas que le dan culto a la literatura.

Hoy, las palabras "solidaridad" y "paz" escuchadas por Marcos Ana me han sobrecogido. Al nombrarlas, uno puede percibir el amor y la fe que siente hacia ellas. Que ha hecho de ellas su vida y sigue luchando porque existan en el mundo. Habla de esa solidaridad en minúsculas que te acerca al vecino o al compañero de pupitre. De una paz que empieza por uno mismo, cuando deja atrás los rencores y el dolor. Que no se puede pasar página sin haber leído su contenido, sin conocer lo que está escrito en ella. Porque si se arranca la hoja del libro como si nunca nada hubiera pasado, las heridas no cicatrizan, no se curan de verdad. Y así no se puede dar la paz.

Un hombre lleno de vida, que ha curado sus heridas y habla con serenidad de su pasado. Ha terminado con una frase que también leo en su blog: "Vivir para los demás es la mejor manera de vivir para uno mismo"

Saber que existen personas como él, me reconcilia con el mundo.

15 septiembre 2009

Santander

Mi primer viaje en septiembre ha sido a Santander. Lo tenía pendiente con mi amigo Alberto desde hace un año y medio. Y por fin se han alineado los astros. Encargamos un fin de semana soleado, para poder ir a la playa, pasear y beber cervezas sin chubasqueros.

Una ciudad llena de contrastes aunque de buenas a primeras parezca que sea "como tiene que ser": con su bahía, su cantábrico, praos, parques, montañas, edificios nuevos, casco antiguo, gente maja... Aunque he de confesar que en la playa se me quedaron los pies helados, y eso que iba vestida.

Una librería que merece la pena visitar La merienda en el tejado. Una propuesta arriesgada en la que presenta el libro infantil, además de su función tradicional, como objeto artístico. Tiene una sección de arquitectura, diseño gráfico, edición, así como de objetos relacionados con la lectura, el diseño... Hacen animaciones, organizan actividades en colegios, realizan selecciones bibliográficas...

Como Alberto tiene muchos amigos, estuvimos hablando con Ana un buen rato. Después un paseo por el faro, unas ravas en el bar que es de un legionario. Y después tortilla de patatas en casa de Alberto, con Susana. Y como tres narradores no pueden estar callados, hablamos y hablamos y hablamos.
¡Qué buenas están las rabas, y los rejos y qué decir de las anchoas cántabras!

Este oficio es una maravilla. Una conoce a gente estupenda, hace amigos, aprende gastronomía, viaja, se nutre de la sabiduría de sus compañeros... ¿Qué más se puede pedir?
Aquí os dejo unas cuantas fotos:

06 agosto 2009

Pequeños eclipses

Acaba de llegar a mis manos, gracias a la recomendación de Luis, la novela gráfica Pequeños Eclipses, de Fane & Jim, editada por Rossellcomics.

Leo en la cubierta que se trata de un grupo de seis amigos que deciden pasar cuatro días juntos para contemplar un eclipse total. Todos han superado los treinta y llegan con sus mochilas llenas de dudas y angustias. Una historia o la historias de muchas historias, en las que se trata el amor, la amistad, las renuncias, las pequeñas traiciones, los sueños... sin edulcorar y presentadas como la vida misma.

En el interior del libro, dos citas:

"Pasados los 30, todo el mundo se protege: después de algunas penas de amores, las mujeres huyen del peligro y salen con idiotas mayores y tranquilizadores; los hombres ya no quieren amar, se tiran a lolitas o a putas; todos se cubren con un caparazón; no quieren volver a ser ridículos ni desgraciados. Echas de menos la edad en la que el amor no te hacía daño. A los 16 años salías con chicas y las abandonabas, o ellas te dejaban a ti sin mayor problema, en dos minutos estaba arreglado. ¿Por qué todo se vuelve tan importante más adelante"
Por lógica debería de ser a la inversa: dramas en la adolescencia y ligereza en la treintena. Pero no es el caso. Cuanto mayores nos hacemos, más delicados nos volvemos".
F. Beigbeder. 13,99 euros. Anagrama

Después de publicar la obra, despidieron al autor de una gran empresa de publicidad.

"Algunas personas no se separan nunca. Son las víctimas voluntarias de la vida en pareja. Héroes o cobardes según las horas de las comidas (...) En la ciudad, por la noche, se intercambian palabras de amor fraudulentamente en los cuartos de baño con un teléfono móvil. Por eso brillan tanto las ciudades cuando las vemos desde un avión".
N. Rey. Courir à trente ans. Au diable Vauvert

No sé si me apetece más leer la novela gráfica o las novelas de las citas. Empezaré por el principio y leeré la que tengo entre las manos.

28 noviembre 2008

En tiempos de silencio

En este tiempo de ausencia, me he encontrado con un curso de teatro con la compañía de teatro Matarile (gracias Ana por tus consejos y tus reprimendas). Con Gustavo Martín Garzo con el que compartó palabras divinas y humanas; con el II festival de cuentos en Paiporta (Valencia), invitada por mi buen amigo y compañero de cuentos, Susu Benítez. También he tenido la oportunidad de coincidir con viejos y nuevos amigos en Bruselas y cómo no, para acompañar los viajes, con algunos libros.

Entre los libros encontrados, La gloria de los niños, de Luis Mateo Díez. En él me he transportado a los tiempos de posguerra en el que un niño, Pulgar, busca a sus hermanos después de que su padre se lo encomiende en el lecho de muerte. Su madre murió de un disparo en la calle y su casa fue destruida por un Obús. Desde lo ojos de un adulto vemos a un niño que ha de hacerse adulto antes de tiempo, por ser el mayor y por las circunstancias. Y a pesar del drama que pudiera perecer, Luis Mateo Díez no lo describe como tal. Es más bien un libro de aventuras en un paisaje lleno de desolación.

Poema en viñetas: novela gráfica de Dino Buzzatti. Escrito y dibujado en 1969, cuenta el mito de Orfeo y Eurídice en el que Orfeo es Orfi, un músico y Eurídice es Eura, su amada. Después de la muere de Eura, Orfi descenderá al mundo de los muertos para llevársela con él. En ese mundo donde no hay esperanza ni sueños.
Las ilustraciones son del propio Buzzatti en algunas de ellas han participado Dalí o Fellini. La historia recuerda al ambiente psicodélico, con chicas sexys, el mundo de la ensoñación con toques surrealistas muy propios de este polifacético autor.

Y para no perder mi adolescencia he vuelto a releer los capítulos de Esther y su mundo. ilustrados por Purita Campos. Y es que en noviembre me dio por la melancolía y el remember.

19 octubre 2008

El jardín dorado

Leo El jardín dorado de Gustavo Martín Garzo, publicado por Lumen. En él encuentro un personaje, Nómada. El hombre con sólo una cabeza que habla, sin tronco ni extremidades. El narrador. Cuenta lo que vive, lo que ve o lo que inventa y me detengo en la página 88:

"Nómada tenía el arte supremo de encantarnos con sus palabras. El timbre de su voz, sus inflexiones, su habilidad para cambiar de tono según los distintos momentos de su relato, y la belleza siempre sorprendente de sus historias, nos dejaban boquiabiertas mientras le escuchábamos. Una vez nos dijo que el narrador era un ladrón. Y que aquel mundo de historias y fabulaciones se confundía con las cuevas en que los ladrones guardan su botín. Narrar era mostrar ese botín, tal vez estar orgulloso de vigilarlo; pero nunca sentirse su dueño, pues esa riqueza pertenecía a todos los hombres".

Leyendo eso se me viene a la cabeza de que los narradores somos ladrones del tiempo, ladrones de imágenes, de la belleza de las cosas, de lo que brilla, del más preciado tesoro de los seres humanos... sus recuerdos.

"Contar era hallarse en el corazón mismo de la escucha, percibir la voz perdida de las cosas. Una voz que no pertenecía a nadie. Ésa era la voz del cuento, y su misión era lograr que fuera devuelta al oído".

"Nadie como Nómada sabía mantener en suspenso el corazón de sus oyentes, y esta historia fue sin duda una de sus mejores invenciones. Y creo que a su manera fue respetuoso con la verdad. Él sostenía que todas las historias guardan un espacio de silencio, un centro de materia intocable, y sabía que había de ser respetado. Eso hizo con su historia, preservar ese silencio".

"El hombre no puede vivir con la verdad, la verdad del mundo, la verdad de sí mismo; pero tampoco puede vivir sin ella. [...] Para eso existían las historias, para tenerla cerca y oculta a la vez. Nómada solía decir por ello que había que sabes escuchar esas historias. Hacerlo con los ojos puestos en lo que contaban, y el oído en lo que callaban".

13 junio 2008

Literatura Popular. Tradición Oral

El CEPLI y el Instituto Cervantes han creado el portal Literatura Popular de Tradición Infantil en el que participan especialistas tanto españoles, portugueses o iberoamericanos. Un grupo creado a partir del I encuentro «La palabra y la memoria», organizado por el CEPLI en el año 2007.

En él se incluyen estudios, bibliografías, sobre cancioneros, antologías y colecciones de textos como estudios, artículos y ensayos sobre la materia. Todo a texto completo.

Muy interesante para profesionales de la narración oral así como para investigador@s o profesor@s.

También está accesible un catálogo especializado con los fondos de la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes de las obras digitalizadas.

20 abril 2008

El viaje vertical

Uno de los últimos libros que he leído y me han fascinado ha sido El viaje vertical de Enrique Vila-Matas.

El protagonista es Federico Mayol, un señor de setenta y siete años, ex-empresario, burgués, ex-político catalanista. El día después de celebrar sus bodas de oro, su mujer lo echa de casa. Quiere encontrarse a sí misma, conocerse, saber quién es. Mayol se descoloca. Ninguno de sus hijos lo entiende y apoyan a su madre. Sus amigos están casi todos muerto. Se encuentra una situación nueva en su vida. Se da cuenta a su edad de que todo por lo que ha lucha en su vida se desvanece. A su edad ha de comenzar de nuevo.

Y es cuando empieza un viaje lleno de ironía, como él mismo. Se ríe de sí mismo y a la vez se lamenta, se tiene lástima. No sabe por dónde tirar. Un viaje vertical que comienza en Oporto y le llevará hacia el fondo de sí mismo.

14 abril 2008

La piel fría


En el libro de Albert Sánchez Piñol, La piel fría, encontramos a Batís Cafó y al oficial atmosférico en una isla perdida en medio de los mares australes. Una isla que apenas aparece en los mapas de navegación. Con forma de calcetín, en un extremo se encuentra el faro, en el talón del calcetín, la casa del oficial atmosférico. Los únicos seres de toda la isla. Una isla de un kilómetro y medio de longitud.

En ella, estos dos personajes transitarán por el amor, el odio, la esperanza, el miedo, la ira, la pasión, el silencio... Se enfrentarán a una serie de seres montruosos que surgen del mar. Entre los dos tendrán que luchar por la supervivencia. Desde la primera página, este libro te sumerge en un mundo lejano, irreal que mucho tiene que ver con éste que vivimos. Te engancha desde el principio hasta el final.

Creo que conecta con la esencia de los seres humanos. Emociones y sentimientos por los que alguna vez hemos pasado. La búsqueda del orden, del control sobre las cosas y personas que tenemos cerca, sobre las situaciones. El miedo a lo desconocido. La defensa con el ataque. La incomunicación, la imposibilidad de expresar los sentimientos, la necesidad de buscar la seguridad aunque sea un espejismo. El miedo de saltar al vacío. La pérdida de la fe.

El principio: "Nunca estamos infinitamente lejos de aquellos a quienes odiamos. Por la misma razón, pues, podríamos creer que no estaremos absolutamente cerca de aquellos a quienes amamos".

Hacia el final del libro: "Saber la verdad no cambia la vida".


Si quieres saber más:
Bibliopolis

28 febrero 2008

Un libro, una canción

Hoy voy a hablar de ratas.

El último libro que he leído, Firmin de Sam Savage, publicado en Seix Barral.

Es la historia de una rata que vive en los suburbios de Boston, que nace en una librería. Su madre, una rata callejera, alcohólica, sus hermanos otras ratas comunes, y él que lee libros y va al cine a ver películas clásicas. Se agradece una novela bien escrita, irónica y cargada de humor.

Si quieres saber más sobre Firmin:

Biblioblog
Papel en blanco

Una canción

Rata de dos patas de Paquita la del Barrio

Rata inmunda
animal rastrero
escoria de la vida
adefesio mal hecho
infra humano
expectro del infierno
maldita sabandija
cuanto daño me has hecho
Alimaña
culebra ponsoñosa
deshecho de la vida
te odio y te desprecio
Rata de dos patas
te estoy hablando a ti
porque un bicho rastrero
Aun siendo el mas maldito
comparado contigo
se queda muy chiquito
Maldita sanguijuela
maldita cucaracha
que infectas donde picas
que hieres y que matas
Alimaña
culebra ponsoñosa
deshecho de la vida
te odio y te desprecio
Rata de dos patas
te estoy hablando a ti
porque un bicho rastrero
Aun siendo el mas maldito
comparado contigo
se queda muy chiquito
Me estas oyendo inutil
hiena del infierno
cuanto te odio y te desprecio!
Maldita sanguijuela
maldita cucaracha
que infectas donde picas
que hieres y que matas
Alimaña
culebra ponsoñosa
deshecho de la vida
te odio y te desprecio
Rata de dos patas
te estoy hablando a ti
porque un bicho rastrero
aun siendo el mas maldito
comparado contigo
se queda muy chiquito.

27 septiembre 2007

Va de dientes y calcetines

En la revista CLIJ (Cuadernos de Literatura Infantil y Juvenil), en el número 207 (septiembre 2007), acabo de leer un cuento que me ha fascinado. El autor, Antonio Lozano, escritor y periodista en Qué Leer. El título, El diente, el calcetín y el perro astronauta. La editorial, Thule. La ilustradora, Birte Müller.

Los protagonistas, Maya, Otto y el perro que aparece en la pesadilla de Maya que luego encontró Otto en una excursión. ¿Casualidades o predestinaciones? Tres historias que se entrelazan con tres factores comunes: calcetines, dientes y un perro astronauta.