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28 octubre 2014

Desde las alturas

Por la tele había visto a los paracaidistas del ejército tirarse de avionetas y hacer figuras en el aire. Solían ser hombres los que lo practicaban así que el paracaidismo le resultaría inaccesible como tantas otras cosas. Pero en aquel telediario dijeron que las mujeres podían incorporarse al servicio militar. Ella tendría unos ocho años. Y lo primero que se le pasó por la mente fue: podría ser paracaidista. Y sin pensarlo dos veces le dijo a su padre: "papá, yo de mayor quiero hacer la mili". Su padre la miró orgulloso, como si fuera ella el chico que nunca había tenido. Pero después de un minuto cayó en la cuenta de que era una niña y se rió: "¿De verdad, hija? A ver si te vas a volver un chico..." Y ahí se quedó la cosa. 

Con el pasar de los años, se hizo anti-militar, así que la idea del paracaídas quedó perdida en el olvido del que se hace mayor y abandona aquellos locos sueños infantiles tan imposibles como volver a ser pequeño. 

Sin embargo, un día conoció a alguien que se había tirado en paracaídas por el gusto de hacerlo, sin hacer carrera militar ni nada por el estilo. Así que se prometió regalárselo algún día.


El día llegó antes de lo que había pensado. Y allá que se fue a experimentar aquello de caer desde 4.000 metros de altura a 200 km/h. 

El momento se hizo esperar. Por lo menos media hora hasta que la llamaron. Se puso el mono, el arnés sin atar y las gafas al cuello. Le explicaron cómo tenía que hacer para dejarse caer. Subieron a la avioneta. El instructor amarró bien las correas del arnés y conforme subían le iba enseñando el altímetro.

1000 metros
Había otro instructor con otro chico que, igual que ella, iba a experimentar aquello por primera vez. El chico de la cámara, y tres chicos más que estaban aprendiendo a tirarse solos.
2.500 metros.
Ella miraba por la ventanilla. El cámara le decía tonterías y ella saludaba sin parar de hablar.
3.500 metros.
El instructor volvió a repasar las instrucciones, cómo tenía que girar la cabeza, apretó de nuevo los arneses, le puso las gafas...
4.000 metros. Se abrió la puerta de la avioneta.

Saluda el primero de los chicos que se iba a tirar solo y desaparece. Al segundo siguiente repite la misma operación la chica y finalmente el tercer chico. A ella la dejaron para la última. 

Su instructor se quedó sentado en el borde de la avioneta. Ella colgaba sin mirar hacia abajo. Saludó por última vez a la cámara, giró la cabeza hacia la derecha y se dejó caer.


La fuerza del aire parecía que la estaba sujetando. No había vértigo ni sensación de caída. Solo velocidad. Las gafas las tenía mal puestas, entraba algo de aire y le lloraban los ojos. La boca un poco abierta, dientes juntos y respiraba por la nariz. Era imposible mover los brazos hacia adelante, la fuerza del viento era brutal. El instructor le tocó dos veces el hombro. Ella se despidió del cámara. Se agarró de los tirantes y notó un tirón que la subía y frenaba. ¿Tan rápido estaba yendo?

"Mira la avioneta". Ella miró hacia arriba. Apenas se veía. ¿Tan lejos estaba? ¿Cuánto tiempo había pasado? El instructor le dejó los mandos del paracaídas... Un giro a la derecha y ahora hacia la izquierda... Aquello era volar como los pájaros. Ella gritó y el instructor gritó con ella.
"¿Ahora entiendes por qué los pájaros son libres? Somos libres como los pájaros" le dijo.


Después de varias vueltas por el aire tocaron tierra. Sensación de mareo y la barriga un poco revuelta. Su cuerpo seguía flotando y su cabeza también. Sonrisa en el rostro, relax en el cuerpo, la mente despejada de preocupaciones... Le duraría las tres horas del viaje de vuelta, o eso pensó ella. Porque después de semanas y de algunos meses, al recordarlo, revivía las mismas impresiones. Gracias a su memoria y al video que le grabaron.

13 diciembre 2011

Dickens, el muérdago y los besos

Al muérdago están asociadas multitud de historias y leyendas ya que se considera una planta mágica desde la Antigüedad. Los sacerdotes celtas lo utilizaban para diferentes ocasiones: para protegerse de los rayos, de la maldad, de las enfermedades, para curar heridas o para ayudar a las mujeres en la concepción. Para ellos era un símbolo de paz y un potente amuleto protector. Con él diseñaban guirnaldas que adornaban las puertas de las casas para proteger de espíritus maléficos. Desde entonces se le considera una defensa contra brujas y demonios, y se extendió la costumbre de colocar unas ramitas en las entradas de las casas.

Para quienes gustan de rituales, hoy 13 de diciembre, día de Santa Lucía, se quema el muérdago de la buena suerte que ha estado un año detrás de la puerta de cada y con ello se eliminan los males que ha acumulado durante el año. El muérdago de la buena suerte se reemplaza por uno nuevo que este día se regala a aquellos que deseemos buena suerte durante el año. La razón de que este ritual se realice en esta época y no en otra es porque se recolecta en estas fechas.

Pero, ¿qué tiene que ver el muérdago de la buena suerte con los besos?
Parece ser que surge del hecho de que es la puerta de entrada a la casa el lugar donde se intercambian los besos con las visitas. De todas formas, fuera éste u otro el origen, quienes transmitieron estas tradiciones fueron los anglosajones, entre los que se estableció la costumbre colgarla del techo y que presidiera las fiestas de Navidad y Año nuevo.

Se popularizó la costumbre de que traía buena suerte si el chico que sorprendía a una chica bajo el muérdago podía besarla (excusa perfecta para aprovechar). Si el beso se producía en Nochebuena, la mujer besada encontraba el amor buscado o conservaba el que ya tenía. Si era una pareja la que se besaba, entonces ese año tendrían un hijo. Esta tradición fue recogida por Charles Dickens en su novela Los papeles póstumos del Club Pickwick

Aunque hay quienes buscan sus propias formas de cumplir con  la tradición...

30 noviembre 2011

Pasiones

Esta mañana me he desayunado con esta foto en el correo. 


Se trata de la cubierta de un libro para adultos: La bibliotecaria ninfómana. El autor es Les Tucker y se publicó en 1970. Lo podeís encontrar catalogado en LibrayThing.

Debajo del título reza lo siguiente: "La señorita mojigata se desprendió de algo más que de su máscara de respetabilidad detrás de los estantes... con todo hombre que preguntaba".

Gracias, Olga por desvelarme estas joyitas que alimentan mi alma y este blog. (Lástima que no esté traducido...)

02 noviembre 2011

Nuevos proyectos

De acuerdo con la mitología celta, el 1 de noviembre coincidía con el año nuevo. Era el tiempo de acudir a los adivinos para saber cómo iria el año entrante .

La noche del 31 de octubre se encendían hogueras cerca de las casas para ahuyentar los malos espíritus y a las brujas que durante la noche deambulaban por los campos. Durante la noche de Shamain (31 de octubre) se decía que los difuntos abandonaban los bosques para refugiarse del frío en las casas. A los primeros a los que iban a visitar eran a los familiares. Era el comienzo del invierno, el día en el que el camino del sol en el cielo empieza a acortarse. Por eso también se pensaba que las hogueras representaban el calor del sol en la tierra y era una forma de pedir que hubiera sol en el invierno.

Y como en todos los comienzos, de año, de curso o de ciclo lunar, una se plantea proyectos profesionales y vitales.

Entre los proyectos profesionales en los que estoy trabajando se encuentra el Proyecto Grimm, para conmemorar el bicentenario de la publicación de la recopilación de los dos Hermanos. Este proyecto nace del Encuentro Europeo de Narradores Orales celebrado en junio de 2011 en Toledo. 

Os dejo el enlace con todos los cuentos de Grimm en diferentes idiomas por si queréis releerlos o hincarles el diente por primera vez. A mí me encantan. Sobre todo los que son menos conocidos. En castellano tenéis todos los cuentos publicados en Anaya cuyas versiones son muy fieles al original.

Entre los proyectos vitales está la visita al nuevo Ikea de Valladolid. Tengo la furgoneta, las acompañantes y el catálogo marcado. Sólo falta cobrar las actuaciones atrasadas... (que espero no se convierta en esperar un milagro).

19 septiembre 2011

01 abril 2011

Caperucita negra

Algunos dicen que Ávila es Abuelávila, la ciudad de la tranquilidad. Tan calmada, que no hay nada: ni exposiciones, ni teatro, ni filmotecas, ni tiendas... Pero basta rascar un poco, para encontrar (a parte de las excursiones del Imserso, monjas y yemas de Santa Teresa) pequeñas iniciativas de gente inquieta a la que le gusta la música, el teatro o las terapias alternativas. Además, una de las ventajas de vivir en un sitio pequeño es que uno se entera de todo. Así que, para este fin de semana tenemos varias actividades lúdicas:

Viernes, 1 de abril, presentación de la Revista Literaria Caperucita Negra en Más Música.

El sábado, día 2 de abril, en el Centro de Terapias alternativas, Sanatú (C/ Capitán Peñas, 24)

13h. Taller de sueños
17 h, Taller de visualización guiada con relajación
20 h. Taller de movimiento armónico impartido por Ramiro García, especialista de la corriente Río Abierto.
Entrada gratuita

Y además, en el Lienzo Norte, desde el viernes 1 de abril hasta el domingo 3 de abril puedes acercarte a la Feria del Outlet.

Para los malpensados, no me paga nadie por anunciar esto ni se trata de ningún ardid político. Simplemente es una respuesta a las numerosas preguntas que se me hacen: ¿En Ávila? ¿Estás viviendo en Ávila? ¿Y que haces allí si no hay nada?

Y lo peor de todo, es que lo que más me lo dicen son los propios abulenses. Por eso este post. Para reivindicar la vida social en Ávila, que existe. Que hay gente estupenda que se mueve para que esta ciudad no se convierta en un cementerio. Con la que te puedes ir a caminar por
rutas para bajar el colesterol, ir al cine para ver algún estreno y, sobre todo, cañear en bares en lo que te puedes tomar un flan de postre. ¿Hace falta más?

30 marzo 2011

No sin mi flan

Aquí está el prometido flan de café de 8 huevos que tomé en Valencia por las ganas que me quedaron en la bibliocata.

.

17 febrero 2011

Desde mi ventana II

Amanece el 17 de febrero de 2011 en Ávila. Mientras me tomo una infusión, me asomo a la ventana.

Miro hacia un lado...

Y hacia el otro...

La calle se ilumina con intermitencias. ¿Habrá farolas perezosas? ¿O acaso es que hay farolas más tímidas que otras? ¿Será la manera que tiene el ayuntamiento de entretener a los vecinos del barrio que desayunan mirando por la ventana?

Juego a deshojar la margarita. Cada luz encendida es un "me quiere". Una vez más engaño al azar y cuento desde la más cercana. Hoy decido empezar el día con final feliz.

09 febrero 2011

La culpa de todo la tiene Cukor

Cuando he llegado de viaje, me ha apetecido ver una película antes de dormir, pero no sabía cuál. Últimamente me ha dado por las de super-héroes de cómic y me he visto la saga de X-Men, Daredevil, Catwoman, Watchmen, Batman en una semana.

Hoy estaba indecisa. Quizás un clásico, alguna fantástica... Rebuscando, no sé cómo ha venido a mi memoria mi película preferida de la infancia. Sólo recordaba el título y el cine dónde la vi. Fue en una sesión doble, en un cine de reestreno que había detrás de mi casa: El Rosaleda. Era verano. Fui con mi madre, mis hermanas, dos tías y una prima. La película era El pájaro azul. Una obra de teatro para niños escrita en 1908 por el autor belga y ganador del Nobel en 1911, Maurice Maesterlink. Recuerdo que me gustó tanto que estuve muchos años rememorando lo bonita que era: su colorido, el azul brillante del pájaro, los paisajes, la fantasía...

Me he metido en un foro de cinéfilos y he encontrado la ficha técnica. Después de saber que era de Gorge Cukor (1976) y que salían Ava Gardner, Liz Tylor, Jane Fonda y Patsi Kensit, he pensado: "claro, ¿cómo no me iba a gustar a mí, con este pedazo de director?¡Con ese reparto! ¡Una película de culto! Si ya de pequeña apuntaba maneras: decididamente me iba a convertir en una intelectual gafa-pastas..."

Pero debajo de la ficha técnica venía la crítica (cito textualmente):
"Coproducción USA-URSS y fallida película de Cukor, tanto... que cualquiera lo tendría muy difícil para ser contratado nuevamente (Cukor dirigió aún dos pelis más antes de morir). Ni las estrellas que actúan logran salvarla, pero aún así tiene sus momentos (la escena con los abuelos, por ejemplo) y siempre es interesante recuperar los últimos trabajos del maestro. En el fondo tiene su gracia esta rareza. Que la disfruten."
Pensamiento posterior: "Así que fue ese bodrio el que envenenó mi mente infantil influenciable y marcó mi futuro gusto por lo raro, el fracaso y lo hortera. El colmo sería volver a verla y que me gustase. Claro que viendo las fotos, existe una posibilidad bastante alta de que me guste..." Seguiremos informando.


16 enero 2011

Novedades en el blog

Este año, es el año de las novedades, como esta comunicación de las actualizaciones del blog. Así que si os apetece hurgar en este sitio, podéis encontrar cositas nuevas que he incluido.

En la sección "Ésta soy yo" veréis mi dossier completo totalmente actualizado con las sesiones de cuentos, mi formación, publicaciones, etc.

También he incluido una nueva sección con las sesiones por si os apetece consultarlas directamente. En breve incluiré un nuevo vídeo con un fragmento de cuentos para público adulto.

Y entre las categorías verás que están las sesiones para niños y para jóvenes y adultos por si prefieres consultarlas desde ahí.

Diferentes formas de presentar la información para cada una de las miradas que pasean este lugar cuya autora persigue insistente, la belleza.




09 enero 2011

Show must go on

Entre la multitud de sesiones de cine que presencié en Mallorca, una fue Moulin Rouge. Hacía mucho tiempo que no veía esta película. Entre los temas que cantan, está Show must go on de Queen. Nunca me había parado a escuchar la letra con detenimiento.
En mi interior mi corazón se está rompiendo
mi maquillaje puede estar descascarillándose
pero mi sonrisa todavía sigue...


La pongo subtitulada al español por si os ha pasado igual que a mí
. Es tremenda.

27 diciembre 2010

Canción navideña

Me ha llegado a través de Facebook.
Gracias Luis A. por abrirnos los oídos con este temazo que me viene como anillo al dedo.


23 diciembre 2010

Apariencias


Uno ya no se puede fiar ni de los iconos navideños. Si el verdadero Papá Noel es un escuálido, ¿qué guardarán los Reyes Magos debajo de las capas? ¿Alguien ha pensado alguna vez quién les cuida los camellos? ¿Y si no son camellos de verdad? ¿Qué ocultan las jorobas? ¿Qué cenaron los pastores cuando vieron al ángel anunciador?

Que a uno le mientan en la infancia y que se crea que el señor de rojo y los reyes magos son ominipresentes, que en una noche les da tiempo a repartir todos los regalos del mundo, que leen las cartas en todos los idiomas, etc., vale. Pero, ¿y la gente que vive engañada toda la vida? Uno, a los 50 años descubre que el que creía que era su hijo no lo es, que fue adoptado o que fue robado del hospital donde nació...

Y qué mejor momento para descubrir la verdad de tu vida que en las tiernas cenas navideñas donde salen a relucir los trapos sucios de las familias al son de botellas de anís y zambombas. En las que el alcohol aligera la lengua y las burbujas de cava destapan los secretos. Con la resaca emocional veremos el resumen de la noche estampado en fotografías digitales que esconderemos en algún rincón oculto de nuestra alma y desearemos por un momento que el Alzéhimer se apiade de nosotros. Nos prometeremos no ir a la próxima reunión familiar, pensaremos originales excusas. Todavía tenemos un año por delante, seguro que se nos ocurre algo. Por imaginación que no sea. Si alguna vez creyeron que unos reyes magos les traían regalos, ¿por qué van a desconfiar de su propia familia?

10 diciembre 2010

Agua salada

Cerca de la Baixada de Santa Eulàlia en el Gòtic de Barcelona, hay una pequeña tetería llamada Salterio pero conocida como la tetería del Gòtic. El local está regentado por Alberto, un italiano calabrés, Fátima, la cocinera saharaui, una maravillosa contadora de historias, y Ali (que no Alí), sobrino de ella.
Cenamos en la barra porque estaba todo lleno y para entablar conversación. Lo que no tardó en suceder. Dejamos que Fátima nos diera de cenar lo que estimara conveniente y para beber: vino ecológico de Viña Ilusión, Estrella y una infusión digestiva. La conversación transcurría al son de samba, bossa nova,
Deller Consort y entre los bocados de los buenísimos shartós. La gente que se iba, se despedía de todos los de detrás de la barra con la familiaridad y confianza del cliente habitual, para mí, algo inusual en Barcelona. Pero claro, con unos anfitriones como los que teníamos, no era nada extraño.
De todos los muchos temas que tocamos y las risas que nos echamos, nos quedó claro lo útil de lo amargo, como el limón, el tomillo o la salvia, que desinfecta; y que no hay nada mejor que el agua salada: las lágrimas, el sudor y el agua de mar, que limpia el estómago y cicatriza las heridas.
Gracias Alberto, por los consejos y por la música, gracias Fátima por las viandas, gracias a los amigos que me lo mostraron . Que digo yo que si no llega a ser por ellos, nada de aquello hubiera ocurrido. Si ellos, sin la cerveza, sin la infusión de salvia, manzana y tomillo, y sin, por supuesto, el magnífico vino Viña Ilusión que hace honor a su nombre.

21 julio 2010

Libranda

Con todo el tema de la crítica a Libranda, la plataforma de "venta" de libros electrónicos en España, me ha llegado hoy este video que me ha encantado.

16 julio 2010

Ávila en verano

Si algo tiene Ávila es muralla e iglesias, eso es sabido por todo el mundo. Pero si bordeas la muralla y caminas por el Paseo del Rastro (mi paseo preferido), verás cúpulas eclesiásticas, Gredos al fondo, y a la derecha la muralla. Si sigues caminando, encontrarás un restaurante que se llama La bruja y un poco más abajo, casi a la altura de la llamada puerta de La Santa, el Centro de Interpretación del Misticismo, construido hace seis años cuya visita se pauta en diez momentos, a semajanza de los diez grados de la escala secreta de san Juan de la Cruz.

La señora de la puerta es la mar de simpática, te explica un poquito de qué va la cosa. Un viaje al fondo de uno mismo que comienza con el descenso en el ascensor a la Sala I situada bajo tierra bordeada de tierra volcánica con el sonido de agua que envuelve la atmósfera y donde se muestran las tradiciones de la mística en todas las religiones. Lo que más me ha llamado la atención es la cuerda al fondo de la sala que sube en vertical, mostrando que la subida no es fácil ni rectilínea, aunque lo parezca.

A la Sala II se llega subiendo una escalera de madera. Sigue estando oscuro y aquí se llega al conocimiento del yo. Es el corazón del recorrido, donde llegamos a las raíces del Árbol de la Vida y la inmortalidad que se pierden en el cielo y crece hacia abajo.

Seguimos por una escalera cuyos peldaños nos muestran una luminosidad opaca y nos muestran el camino de la oscuridad a la luz. La escalerIa une la Sala II y la III mediante un pasillo vacío. Sólo desde la nada se accede a la Unión.

La Sala III es el símbolo de la Iluminación mística. Envuelta de luz blanca, tan querida por San Juan. En el medio de la sala hay un cubo de cristal transparente en cuyo interior hay una piedra suspendida en el aire sobre una montaña de arena fina y blanca. La instalación simboliza la tensión permanente entre el Uno la piedra, permanente y eterno, y la arena, el polvo, la ceniza del ser humano limitado y mortal. En las caras, se pueden leer frases desde el lado opuesto, como si el observador estuviera dentro del cubo.

Pero la mística no se queda ahí. Una vez alcanzado el conocimiento de uno mismo, la Unión y Tranformación, hay que bajar de nuevo las escaleras que nos llevan al mundo que nos rodea para poder comenzar la acción.

De nuevo nos encontramos con las piedras de lava que nos recuerda que volvemos a pisar la tierra y una instalación de espino que simboliza el mundo y sus dificultades. Para finalizar la visita, la frase de Miguel de Molinos antes de salir: "Ni todo está dicho, ni todo escrito; y así habrá siempre que escribir hasta el fin del mundo". La señora de la puerta recomienda hacer la visita en solitario, yo también.

Cuando he salido, me he ido a comerme un helado en la Flor Valenciana, buscando mi ratito diario de banalidad.


24 junio 2010

Un mes después

Sin darme cuenta, hemos cambiado de estación, he quemado los deseos en la hoguera de San Juan, he estado en León, en Valencia, en Salamanca, en Albacete, en Guadalajara, en Sigüenza, en Bruselas, en Mallorca e Ibiza. En sólo un mes, con sus 30 días, he abrazado a viejos amigos y he despedido a unos cuantos. He conocido gente nueva que me ha gustado mucho y otra que no tanto. Se han abierto proyectos y cerrado otros, hemos pasado de los 8º a los 30º en tres días...

Me gusta pensar que en todos esos viajes he estado acompañada de amigos. Pero de los de verdad, con los que se puede sacar las miserias sin temor a que te dañen. Una se siente afortunada de tener ese tesoro, que dice el hablar popular, que se tiene cuando se tiene un amigo.

¡Y cómo van a faltar los cuentos! Esos cuentos que abren el alma de quien los escucha pero sobre todo de quien los cuenta. Que me hacen sentir más viva, más humana, más cerca de los que tengo delante sin importar edades, sexo o capacidad mental o física. He tenido frente a mí a los niños y mayores de Villamayor (Salamanca), a los de la librería Literanta en Mallorca, a los trasnochadores de la Maratón de Cuentos de Guadalajara, al sonriente público abulense...

Un mes en el que los ciclos de la vida (nacimiento y muerte) me han seguido los pasos o yo he corrido tras ellos. En el que el miedo no me ha impedido decir aquello que sentía o que pensaba (o tal vez sí).

Entre aviones y trenes he leído algún que otro libro de cuentos como el que me recomendó Alberto Sebastián, que es una verdadera joyita "Cuentos de los siete vientos"; una novela histórica que llevo a medias, "La venganza de Sor Juana", que me trajo mi amigo Jose desde México, y que trata sobre las triquiñuelas que tenía que hacer Sor Juana Inés de la Cruz para poder dedicarse a escribir poemas y leer libros prohibidos en una época en que la literatura y la filosofía estaban vetadas a las mujeres.

Pensaréis que me he pasado los días trabajando, pero no ha faltado tiempo para vivir la frivolidad de la noche ibicenca rodeada de glamour, empezar a ver la primera temporada de Sexo en Nueva York y de celebrar el cuadragésimo cumpleaños de mi amigo Charles en Maraña con música Asturiana de fondo, todo regado por buenas cervezas. También he degustado los quesos con cervezas belgas así como el chocolate uhmmmm... Me he comprado tres pares de sandalias en una tarde y un vestido ibicenco de los más chic. Para finalizar, en el maletero de mi coche llevo un aparato para hacer step porque nunca se sabe cuándo una lo puede utilizar y que me recuerda que, en el fondo, me gusta ser banal.

22 mayo 2010

Mandanga 11. Seguimos...

El otro día, hablaba con unas amigas de la banda sonora de nuestras vidas. Coincidimos que uno de los protagonistas era Raphael, no lo podemos negar...


11 mayo 2010

Mandanga 10. Cuatro añitos

Mirando los posts del blog, me he dado cuenta de que hoy cumple 4 añitos. 1.460 días compartiendo mis locuras. Gracias por leerlas, por seguir las mandangas, los cuentos y las recomendaciones. Por ser observadores de mis Observaciones, por escuchar con los ojos y el corazón y acompañarme en este deambular.




04 mayo 2010

El amor

Te pilla por sorpresa. Por más que uno planifique el próximo enamoramiento, hay cosas que se escapan. Por ejemplo, que la persona no era la que uno tenía pensado, que tiene esos defectos que jamás toleraríamos en alguien y que nos hemos pasado media vida criticando. Que el momento no es el adecuado. Justamente ahora que estaba tan bien solo/a, que empezaba a sentir el vientecillo de la libertad... Que las circunstancias no sean las idóneas. Por ejemplo que viva en otro pueblo, en otra ciudad o en otro país, a más de tresciento s kilómetros. Que uno de los dos trabaje los fines de semana porque es lo único que ha encontrado y, tal y como están las cosas, no está dispuesto a pasar otros dos años buscando curro.

Aún así es bienvenido. Revitaliza, regenera, mueve y conmueve, alegra. El amor. Eso que dicen que mueve el mundo. Que sabe más de hechos que de palabras. Un sentimiento que ha sido perseguido, codiciado, buscado, anhelado y temido. Que mucha gente se muere sin haberlo conocido. Usado en poemas, tratados filosóficos, canciones, películas o ensayos.

En los cuentos, los príncipes matan dragones por amor, las princesas luchan contra las brujas que las tienen encantadas, superan obstáculos y duras pruebas para ser recompensados con el amor del príncipe o la princesa y poder vivir felices para siempre. Claro que nada se cuenta del después del casamiento. Pero ésa es otra historia...